
La prescripción de los delitos es uno de los conceptos más relevantes dentro del Derecho Penal, ya que determina el tiempo máximo durante el cual una persona puede ser legalmente perseguida por la comisión de un delito. Conocer cómo funciona este mecanismo es fundamental tanto para víctimas como para investigados o acusados.
En este artículo explicamos de manera clara qué es la prescripción, cuáles son sus plazos según el tipo de delito y en qué situaciones se interrumpe.
¿Qué es la prescripción de los delitos?
La prescripción es una causa de extinción de la responsabilidad penal. Esto significa que, una vez transcurrido un determinado período de tiempo desde la comisión del delito sin que se haya iniciado o continuado la investigación o el proceso penal, la acción penal deja de poder ejercerse.
En pocas palabras: si el Estado no actúa dentro de los plazos fijados por la ley, pierde la facultad de perseguir ese delito.
¿Para qué sirve la prescripción penal?
La finalidad de la prescripción es doble:
- Garantizar la seguridad jurídica, evitando que una persona pueda ser perseguida indefinidamente.
- Premiar la inactividad del Estado, entendiendo que, si el paso del tiempo indica desinterés institucional, el delito pierde relevancia social.
Plazos de prescripción según el tipo de delito.
Los plazos de prescripción están regulados por el Código Penal y se determinan en función de la gravedad del delito, medida por la pena máxima prevista.
Los plazos generales son:
- 20 años: delitos con penas máximas de prisión de 15 o más años.
- 15 años: delitos con penas máximas de 10 a 15 años.
- 10 años: delitos con penas máximas de 5 a 10 años.
- 5 años: delitos con penas máximas de menos de 5 años.
- 1 año: delitos leves.
Algunos delitos, por su especial gravedad, no prescriben nunca, como los delitos de genocidio, lesa humanidad o ciertos delitos de terrorismo.
¿Cuándo empieza a contar la prescripción?
El plazo de prescripción comienza a contar:
- Desde el día en que se cometió el delito, o
- Si es un delito continuado o permanente (por ejemplo, un delito de maltrato habitual o estafa continuada), desde la última acción o desde que cesa la situación ilícita.
Este detalle es esencial y suele generar confusión, por lo que es importante analizar cada caso con precisión.
¿Todos los delitos prescriben?
No.
Hay delitos que tienen plazos muy extensos y otros que no prescriben, especialmente aquellos de especial gravedad:
⚠️ Delitos sexuales contra menores.
⚠️ Homicidios agravados (dependiendo del país).
⚠️ Corrupción grave.
⚠️ Delitos de lesa humanidad.
¿Cuándo se interrumpe la prescripción?
La prescripción no siempre transcurre de forma continua. Existen actos que la interrumpen, haciendo que el plazo vuelva a comenzar desde cero.
Entre ellos destacan:
- La interposición de una denuncia o querella.
- La admisión de la denuncia por el juzgado.
- Cualquier acto judicial dirigido a investigar, imputar o procesar al sospechoso.
También puede interrumpirse cuando el investigado comete un nuevo delito.
¿Qué ocurre si el delito ya está prescrito?
Si un delito está prescrito:
- No puede iniciarse ninguna acción penal.
- Si el procedimiento ya está en marcha, debe archivarse.
- Si existe acusación, el abogado defensor puede solicitar la declaración de prescripción, que supone la extinción total de la responsabilidad penal.
Importancia de la prescripción en la estrategia legal
La prescripción puede ser determinante en un proceso penal.
Para la defensa, puede suponer la finalización del procedimiento.
Para la acusación o la víctima, puede significar la pérdida del derecho a reclamar justicia.
Por ello es esencial contar con asesoramiento jurídico especializado, capaz de analizar correctamente fechas, actos interruptivos y el tipo de delito aplicable.
Bufete Gonzalvez & Albaladejo.
